#487: The Holder of Obligation

Español: El Holder de la Obligación

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hotel de lujo o resort de 5 estrellas. Informa al recepcionista que estás buscando al Holder of Obligation, y ellos te proveerán con la suite más cara de todo el edificio. Enciende cada luz en la habitación, cada radio, cada TV y cada dispositivo electrónico allí. Siéntete libre de emplear todas las comodidades del servicio a la habitación. Ordena las comidas más caras y la botella más fina de champagne. No la comas o bebas, solo déjala en el suelo, y quítate la ropa. Ve a la bañera y date un baño de lujo. Se aconseja a los Buscadores llevar un medallón vacío en este viaje, y colocar una foto de sí mismos en una mitad. Dejando la otra mitad vacía, asegura el medallón alrededor de tu cuello y sumérgete en la bañera. Esto es la más fina extravagancia. Las luces brillantes, los azulejos limpios y el decadente aroma de la comida llenarán toda la habitación, y solo en el ambiente más indulgente puede alcanzarse al Holder de la Obligación. Toma una bocanada de aire y sumérgete completamente bajo el agua, sin importar el calor o el tamaño de la bañera. Cierra los ojos bajo el agua y solo levántate cuando tus pulmones estén a punto de reventar; si emerges ante la misma habitación iluminada, sabrás que has fallado. Puedes intentarlo de nuevo, eso si puedes pagar la suite por una noche más.

Sabrás que has tenido éxito si reapareces en una habitación oscurecida, desprovista de todo ruido y aromas lujosos. La habitación será decrépita, e incluso el agua en la bañera estará helada. Consigue una toalla y sal afuera. La llave a la habitación estará sobre el aparador cercano a la puerta: hagas lo que hagas, no te olvides de llevártela. Podrá ser muy simple, pero muchos Buscadores han olvidado la llave al salir de la habitación, el único portal de regreso al mundo real.

El pasillo será completamente distinto al de la habitación. Estará chapada en oro y se extiende por lo que parecen kilómetros; será mil veces más extravagante que el hotel a donde hayas ido, y un millón de veces más lujoso. Habrán extraños humanoides animados por los pasillos, tomando el ascensor o yendo a sus habitaciones. Incluso podrían asemejarse a algunos huéspedes y personal del hotel a donde fuiste, pero no te engañes. No te acerques a ninguno ni hagas contacto visual. No respondas si te hablan. Camina por el pasillo hasta llegar al vestíbulo principal. Será muchísimo más lujoso que cualquier hotel en existencia, y estará atestado de huéspedes. Ignóralos. Haz tu camino a través de todo el ajetreo del vestíbulo hasta que encuentres un hombre aparentemente yuxtapuesto.

Mientras los otros invitados están vestidos de moda lujosa, el hombre llevará prendas que estarán literalmente pudriéndose en su espalda. Su cabello estará cubierto de mugre y grasa, sus uñas estarán oscurecidas por la suciedad y su apariencia será diametralmente opuesta al resto de los huéspedes. Incluso el personal parece ignorar a este sucio forastero. Acércate a él con gusto. Él es el Holder de la Obligación, y no se le ha mostrado amabilidad en un largo tiempo. Llévalo a tu habitación de la mano. Aquí es donde se hace vital recordar la llave. Dale una bienvenida cálida a tu humilde suite. No te hablará, pero sé tan educado como puedas, de todos modos. Pon agua caliente en la bañera, y asegúrate que esté hirviendo, y vete del cuarto de baño para dejarle desvestirse. La suciedad que porta consigo podría ser demasiado para observarla directamente, así que espera fuera. Sabrás cuando entrar; cuando lo hagas, lo encontrarás sentado silenciosamente en la humeante bañera con solo sus hombros visibles sobre la ya lóbrega agua.

Ahora tendrás que lavarlo.

Báñalo y limpia la suciedad de su cuerpo. Mientras lo haces, siéntete libre de hablar o cantar. No importa, podría hacer esta tarea menos fatigante. Será un proceso arduo y desagradable: hay una buena razón de por qué este Holder está tan deslustrado y sucio, y es porque ni él desea irrumpir sobre las miles de capas de una suciedad que casi parece estar viva. El proceso será lento, largo y absolutamente repugnante.

Verás insectos extraños y otros animales flotar muertos en el agua, y la cantidad de heces y demás escoria incrustada en su cuerpo será incontable. Emergerán olores tan enfermizos y asquerosos que es posible que vomites varias veces y te marees. La naturaleza de su inmundicia será insoportable hasta para el menos asquiento de los Buscadores, por lo que tendrás que armarte de valor para actuar. Mientras más te demores en quitar todo resto de suciedad de su cuerpo, más difícil se hará, al punto que crecerá alrededor suyo y podría consumirte en un torbellino de podredumbre y parásitos hambrientos.

Durante todo el proceso él te mirará, sin pestañear. El lavado durará toda una eternidad. Luego de incontables horas de limpieza y fregar, el agua se habrá convertido en una ciénaga ominosa de porquería. Extrañas formas flotarán alrededor de la capa de burbujas en la superficie. Seguramente estarás cansado y a punto de ceder al colapso, pero tu tarea, aunque para nada satisfactoria, estará completa, y él apreciará tu esfuerzo y compañía. Entonces se levantará, completamente desnudo, pero bajo sus hombros no habrá absolutamente nada.

Desde su collar de huesos, no habrá nada del resto del hombre, salvo huesos sangrantes. Ahora es cuando te darás cuenta que él no estaba sucio. Él era la suciedad misma, aquella que lo sostenía. Ahora se encontrará debilitado, pero ahora solo preocúpate de mirarle a los ojos y susurrar: “Solo los crueles ignoran a los despreciados. Solo los dignos ayudan a los parias”.

El hombre sonreirá lenta y horriblemente. Su dientes estarán completamente rojos, e incluso el interior de su boca parecerá lleno de suciedad. Verás que su boca se hace cada vez más grande, y parecerá que quiere tragarte. No te resistas, pues es su última piedad. Te ahogarás en saliva sanguinolenta mientras solo aspiras los miles de años de suciedad que el Holder ha acumulado, incluso desde dentro de sí. El viaje será extremadamente desagradable, largo y perturbador. Tendrás que aguantar hasta que termine.

Despertarás en la bañera, ahogándote entre la espuma. El agua estará teñida de rojo, aunque no tengas ninguna herida en tu cuerpo. La foto del Holder estará del otro lado del medallón, al lado de la tuya. Él te agradece por tu tiempo y servicios, y estará obligado a devolverte el favor. Empezando al salir del hotel: muéstrales el medallón a los recepcionistas y no te cobrarán nada.

Sin embargo, solo has comenzado. Te espera una vida larga de estar obligado a ayudar a todas las personas que estén sufriendo en el lugar donde vivas, sean cuales sean sus aflicciones. No podrás evitarlo, y esto podría retrasar mucho tu búsqueda si no logras hacer las paces con esta nueva situación. Pero el Holder se aparecerá, limpio y lujoso, a tu lado cada vez que lo necesites ayudando a otros.

El medallón es ahora el Objeto 487 de 538. Ahora tienes una obligación ineludible con el mundo, pero ellos no la tendrán jamás contigo.

2 comentarios to “#487: The Holder of Obligation”

  1. Anónimo Says:

    porque no consiguen los ultimos

  2. anonimus tercero Says:

    Claramente este es uno de los últimos holders que hay que conseguir.

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