#472: The Holder of the Last Dream

Español: El Holder del Último Sueño

Ve al lugar que llamas hogar. Cierra todas las ventanas, puertas, tapa los tragaluces, y apaga todas las luces y equipos eléctricos, deshazte de todo lo que te distraiga. Ve a tu dormitorio, acuéstate y duerme. Será un sueño normal, predecible y relajante. Cuando despiertes, sin embargo, no te levantes. Solo acuéstate una vez más. Otra vez, quédate ahí hasta que vuelvas a dormir. Como ya descansaste recientemente, podría tomarte un rato, pero sé paciente.

Repite este ciclo. Cada vez, te tomará más y más volver a dormirte, pero como tu cuerpo no está acostumbrado a esta situación, comenzarás a tener sueños oscuros, agitados y perturbadores. Se desvanecerán una y otra vez en tu cabeza, se volverán distorsionados y retorcidos, y parecerán casi ajenos a ti. Parecerá como si fuera la reproducción de una vieja cinta de VHS, con errores y líneas fluyendo sobre una imagen que no puedes deshacer.

Pronto esta estática lo consumirá todo, y sentirás que ya no estás observando este mundo, sino más bien, una parte de él. Será una ubicación simple: una escuela, un patio de juegos, o algo similar. Se enfocará y desenfocará, mientras tratas de ajustarla a tu mente. Explora este mundo, tócalo, huélelo, óyelo. Nada parecerá bien, pero nada sobre la superficie estará mal, salvo una fría y húmeda sensación en tu estómago.

Eventualmente, serás golpeado en el hombro. Sería adecuado no voltearse. Una mano se extenderá a tu lado, y sostendrá dos tubos de vidrio. Uno está lleno de arena roja, el otro, de arena azul. Serán las únicas cosas claras en este mundo. Toma ambos, y agradece a la figura rápidamente. Con ello, el lugar se oscurecerá, y despertarás en tu mundo.

Levántate de la cama, ve a la puerta más cercana y ábrela. En vez de abrirse al lugar que es usual, verás que se extiende a un nuevo plano. Se siente como si flotara en el espacio, con estrellas, planetas, nebulosas y otros cuerpos celestes rodeándote. Aprovéchalo, porque será bello de contemplar. Mientras miras, una a una se desvanecerán lentamente. Podría tomar horas, pero pronto el cielo estará completamente negro, excepto por unas tenues luces a la distancia.

“¿Qué me has traído?”, una voz llamará, con el resto de estrellas iluminándose rítmicamente ante estas palabras. El gran volumen de su voz remecerá los cielos, y las estrellas se esparcerán, como si cayeran de los muros de la existencia.

Estira tu mano, estarán tus tubos de vidrio. Ambos parecerán flotar en tu mano. Escoge uno, y riega la arena sobre el lugar. El polvo volará, siguiendo patrones, brillando, como si cubriera los confines del universo. Guarda el otro tubo en tu bolsillo. Todo se iluminará de nuevo. Sonríe, haz una reverencia, y agradece a la voz por su ayuda. Camina por la puerta, y ve de vuelta a tu habitación.

Abre el tubo que te quedaste, y derrámalo sobre tu cama. Acuéstate en ella y duerme.

Si te quedaste con el tubo rojo, soñarás una de las pesadillas más brutales y perturbadoras que haya experimentado criatura pensante o demonio en toda la extensión del tiempo. El tiempo fluirá normalmente, y todo el dolor, la tristeza y la locura se sentirán completamente reales, y seguirán afectándote cuando despiertes. Aunque este sueño se extienda por semanas o meses, lo único que importa es que deberás permanecer vivo, por muy difícil, improbable o incluso indeseable que se vuelva ese deseo. Si mueres en este sueño, nunca más despertarás, y repetirás esta pesadilla una y otra vez por toda la eternidad.

El tubo azul hará todo lo opuesto, te brindará un sueño increíble, y gozarás de solo alegrías, placer y emoción durante todo lo que dure. Tendrás todo lo que desees, y podrás disfrutar de la felicidad absoluta de la manera que más quieras. Será un júblio que nadie ha experimentado jamás. Este sueño también se extenderá por un largo tiempo, y recuperará la estabilidad de tu mente y alma cuando despiertes.

Ahora bien, quedarte con uno de los tubos implicó que derramaras el otro ante todo el resto de la humanidad, por lo que ellos experimentarán lo que has descartado cuando haya pasado un año de la visita a este Holder. ¿Deseas recompensar a la humanidad, o torturarla? Ten en cuenta que, si eres lo suficientemente sádico como para escoger lo segundo, cuando ocurra, toda la humanidad sabrá tarde o temprano que toda la desgracia acaecida sobre ellos es tu culpa, y el odio colectivo gestará para ti un tormento tan horrendo y enloquecedor que incluso Él se encogería ante ello. En ese momento sabrás que siete mil millones de personas en tu contra pueden ser devastadoramente más temibles que cualquier castigo de cualquier Holder que hayas visitado.

Por otro lado, si les brindas la felicidad a la que renunciaste, solo estarás alegrando transitoriamente su futuro a corto plazo. Recuerda que, tarde o temprano, Ellos se unirán.

Sea como sea, cuando despiertes al fin, estarás recostado sobre una tela en forma de capucha. Cuando te la pongas, aunque tu cuerpo se esté rindiendo y las energías estén por los suelos, jamás te sentirás fatigado.

Esta capucha es el Objeto 472 de 538. Con ella, nunca soñarás de nuevo, pues ya has estado en la cúspide de lo Sublime.

2 comentarios to “#472: The Holder of the Last Dream”

  1. Anónimo Says:

    que pasaria si mezclan el contenido de los frascos y en cada uno quedara un poco de arena roja y azul?

  2. Anónimo Says:

    Wow me ha encantado

¿Algo que decir? Hable ahora o calle para siempre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: