#404: The Holder of the Missing

Español: El Holder de los Desaparecidos

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Con un rostro y actitud llenos de confianza, acércate rápidamente a la recepción de la institución y pide los archivos de una persona – cualquier persona, el nombre no importa – y espera un momento. Si el nombre que diste existe actualmente en los registros, inmediatamente vete del lugar. Cuando el empleado te diga que no se encontraron los archivos, insisten en que siga buscando, al cabo de unos minutos de probar su paciencia, pídele ver a su supervisor o a una persona de mayor autoridad.

Serás llevado ante el supervisor, un viejo y canoso hombre cuya calva parece como si estuviera pulida. Te preguntará por tu propósito, y deberás de inmediato preguntar por ver a The Holder of the Missing. Cuando pronuncies la última palabra, sentirás un escalofrío, como si ojos invisibles se giraran a mirar hacia ti. Esta sensación no te abandonará durante esta búsqueda. El anciano mirará a tus ojos por un momento y te pedirá que lo sigas. A dónde te dirija dependerá si fuiste considerado digno o no; te llevará a través de la puerta por la que entraste si no es así, y no sería prudente volver a intentarlo.

Si eres considerado digno, serás llevado a una habitación en la parte posterior del edificio, pasando muchas puertas, bajando por un gran corredor con vueltas agobiantes extrañamente situadas. Deambular por este camino causa mareos, pero no te dejes caer. Eventualmente, el hombre abrirá una puerta que conduce a una habitación cuyos muros están alineados con estantes de madera, cubiertas en frascos de vidrio de variados tamaños, llenos de varias sustancias, etiquetadas con los nombres de varias personas que podrías o no haber oído, algunas de las cuales contendrán lo que parecen ser órganos; aunque estaría en apuros para encontrar cualquier estudioso que pudiera identificar a la criatura de las que provienen. Él te señalará que entres; hazlo rápidamente. Desde el momento en que tu pie golpee el piso del interior, sentirás un poderoso viento soplar desde detrás tuyo, cerrando la puerta y dejándote dentro.

Las diferentes sustancias mantenidas en los frascos comenzarán a rezumar lentamente hacia fuera de las tapas, como si se desbordaran; algunas de ellas gorjearán los ruidos más grotescos que jamás hayas oído. Algunos de estos sonidos nunca te abandonarán, por siempre grabados en tu oído interno. Los frascos se sacudirán en los estantes, cayendo al piso; las sustancias derramadas devorando el suelo mientras se propagan. Los hedores y gases soltados harán dificultosa la respiración, y el fango en el piso asumirá colores más viles y repugnantes que los que la mente humana puede imaginar. Si eres abrumando por el hedor y la vista, serás cubierto y consumido por la mugre rastrera.

Deberás encontrar el único frasco vacío, uno que está etiquetado con tu nombre y nada más. El frasco en sí es probable que esté a tu derecha, pero eso no está garantizado. En la parte inferior de la tapa de este frasco estará pegada una llave, que es la de la puerta cerrada detrás de ti, hacia tu libertad. Una vez abras el frasco, desatarás el dolor más horrible e intenso sobre tu cuerpo, se sentirá como si todos tus órganos internos estuvieran siendo cortados y arrancados de tu interior, tus pulmones se sentirán como si estuvieran siendo exprimidos hasta ser vaciados, tu corazón y tu pecho quemándose con una violencia terrible, y es probable que vayas a toser una sustancial cantidad de sangre. Tu visión se volverá borrosa, y sólo observarás puntos y manchas. No importa lo que ocurra, si sientes como si fueras a vomitar, hazlo en el frasco; no debes permitir que ninguna parte de ti se pierda de esta sala.

Haz tu camino hasta la puerta, rápidamente inserta la llave y gírala. Cuando escuches el mecanismo del seguro, empuja la puerta (el pomo no girará) y estarás en la calle opuesta donde estaba la institución. Mira el frasco, ahora en vez de tener escrito tu nombre, dirá “404” como si hubiera sido garabateado a toda prisa con un marcador permanente de color rojo sangre.

El frasco es el Objeto 404 de 538. Mantenlo vacío: lo que alguna vez contuvo debería permanecer siempre ausente.

3 comentarios to “#404: The Holder of the Missing”

  1. Martin Says:

    Estaria bueno si fuera verdad vieron…

  2. elbuscador Says:

    jaja muy gracioso tenemos un chistocito esto no es cosa de juegos amigo madura

  3. TakeshiHanataro Says:

    Ok. Ya pillo el chiste.

    Error 404 pagina “no hallada”
    😄

¿Algo que decir? Hable ahora o calle para siempre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: