#351: The Holder of Acceptance

Español: El Holder de la Aceptación

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier edificio abandonado que puedas encontrar en las primeras horas de la mañana y pregúntale por ver a The Holder of Acceptance. Habla cortésmente y en un tono bajo, como si estuvieras hablando con alguien. Si el momento es el adecuado, todo se volverá silencioso y un balde negro con figuras humanas pintadas aparecerá en la puerta de entrada.

Bebe del balde, lo que está dentro te dirá tu destino. Si el agua es dulce, como si estuviera saturada de azúcar, deberás irte y alejarte de los alrededores. Si decides entrar, lo que experimentarás está más allá de la comprensión humana.

Si es agua normal, deberás irte. El Holder no quiere verte, y entrar en el edificio es invitar a la muerte, no de ti, sino de todas las personas que conozcas.

Sin embargo, si lo que hay en el balde es lo más horrible que hayas probado, algo que no puede ser descrito en su terrible naturaleza, una mezcla de cada cosa repugnante y asquerosa que exista, podrás entrar. Bebe todo el contenido del balde, incluso si quema tu garganta y duerme tu lengua. No lo vomites, o de lo contrario, te convertirás en la colmena viviente de los miles de microorganismos que has consumido, convirtiéndote en un despojo, trayendo innumerables parásitos por medio de tus expectoraciones, siendo su inmortal fuente de nutrición. Luego que hayas bebido todo, podrás entrar con seguridad.

Lo que hay más allá varía un poco de persona en persona, pero esencialmente es un largo tramo que lleva escaleras abajo. Hay imágenes en los muros que muestran los momento más terribles de tu vida, retorcidos a horrendas escenas. Algunos incluso ven entre las grietas de los muros las mismas escenas. Deberás mirar y tocar las imágenes, pero si tu mente es débil, comenzarás a llorar o tratar de arreglar las cosas, algo que no te dejará nunca más en paz.

En todo momento, asegúrate de que puedes oír los sonidos de niños llorando, gritando y llorando de dolor; si este sonido alguna vez se detiene, tu única esperanza es tenderte en el suelo y fingir estar dormido. Si el sonido regresa, no te muevas, de hecho, duerme allí. Si no lo haces, el Holder sabrá que pretendes algo y nunca llegarás al final del tramo. Si en lugar de eso, comienzas a escuchar la risa de un hombre, abandona toda esperanza, pues el Holder ha enviado a su peor torturador a atenderte.

Una vez alcances el final del tramo y hayas bajado todos los escalones, estarás frente a una gran puerta de vidrio. Ábrela tan despacio como puedas, no quieres interrumpir.

Estarás en una habitación completamente ennegrecida y en el centro, verás a un niño siendo violado por un adulto. Ignora al niño, no te sientas mal por él o pidas ayuda, o su destino será tuyo. Mira hacia la nada e ignora todos los sonidos. El hombre no responderá a nada más que a la siguiente pregunta: ¿Quién pagará el precio por nuestras acciones?

Inmediatamente se detendrá y caerá, aplastando al niño debajo. No responderá. Repite la pregunta hasta que se mueva de nuevo y esté frente a ti. Él comenzará a nombrarte una lista de personas y por cada una, verás su destino, las torturas que han soportado y aceptado en nombre de otros, sus patéticas vidas, sus historias y sus muertes. No deberás mostrar ninguna señal de compasión, de lo contrario serás asesinado en el acto.

Al final de la lista, si te has mantenido frío y estoico, él te sonreirá y apuntará al niño que yace casi muerto en el suelo, diciendo: “Allí está a quien buscas”, antes de darte un cuchillo dorado.

El niño, y no la persona que te dio el cuchillo, es el Holder. Úsalo para abrir el pecho del niño. Encontrarás una pequeña caja adentro. Tómala, y el cuchillo como quien te lo dio, desaparecerán.

Deberás simplemente cantar una canción, como si quisieras hacer dormir al niño. Si no le gusta tu canción, serás llevado a algún lugar en la nada, por siempre condenado a oír tu propia canción, distorsionada horriblemente por un cántico demoníaco, que te hará sentir el mismo dolor que el Holder. Si está complacido, tu canción sonará en eco como la más dulce canción de cuna, la cual aliviará todo el dolor y caerás dormido, para luego despertar en tu cama, con la caja aún en tus manos.

Dentro de la caja hay una correa. Úsala en cualquier criatura que quieras, y desde ese entonces su voluntad será evitar que sufras dolor, incluso dando su vida. Sin embargo, si muere, tú perecerás junto a ella.

La correa es el Objeto 351 de 538. En aras de la felicidad de algunos, muchos tendrán que aceptar todo el dolor de este mundo.

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