#156: The Holder of the Shield

Español: El Holder del Escudo

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o ccentro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por ver a The Holder of the Shield. El trabajador te mirará de forma casual y luego mirará el reloj. “¿Está sin aliento, señor?” preguntará. Responde verazmente, y luego pregúntale otra vez. Asentirá y te guiará a una trampilla en el suelo, hecha de roble fino que no debería estar allí. Sacará un anillo de llaves y desbloqueará la entrada. Te verá entrar, pero no te seguirá.

Cuando hayas entrado en la trampilla, estarás en un pasillo muy estrecho. Sigue por el pasillo hasta que encuentres una pequeña puerta hecha de carne humana. Golpea una vez. Si escuchas una voz de niño pequeño susurrarte: “Puedes entrar”, responde claramente: “Sólo deseo hablar”. Si has sido considerado digno, la puerta lentamente se derretirá, mostrando un campo de hierba pequeño y con una fogata en el medio.

Camina hacia el fuego. El niño te susurrará otra vez, diciéndote: “¿Cuánto te quedarás?” No respondas. En vez de eso, mira el fuego y no apartes la vista de él. Sentirás pequeños brazos envolverte de la cintura. “¿Eres tu mi papá?” dirá la voz del niño. Sólo responde que no, a menos que quieras morir de una manera atroz y tortuosa.

El niño te soltará, y el área alrededor tuyo comenzará a cambiar; cierra rápidamente tus ojos mientras esto pase, porque como vaya cambiando la habitación, serás capaz de ver a través del abismo, y esto te llevará al borde de la locura, si es que no más allá. Cuando la habitación ya haya cambiado, escucharás un golpeteo de metal, y podrás abrir tus ojos. Habrá un círculo de nueve escudos. Cada uno tiene un símbolo diferente, en un lenguaje que no es de este mundo.

El niño entonces aparecerá ante ti, desnudo y ensangrentado. Se posará sobre el escudo más cercano y asentirá. No te muevas. Simplemente pregunta: ¿Hay alguna escapatoria? Si el niño se ríe, acábalo rápidamente. Pero si el niño llora, reza por que tu muerte sea rápida e indolora.

Una vez el niño esté muerto, una pequeña daga aparecerá detrás tuyo. Tómala y úsala para quitarle la piel al niño, luego recoge el escudo más cercano y déjalo sobre sus restos desollados. Si no pasa nada, regresa el escudo y deja otro hasta que encuentres el correcto. Sabrás cuando esto ocurra.

Cuando tengas el escudo correcto, di fuerte y claro: ¡Yo soy el Desafiante!

Una inmensa estatua de un hombre con armadura negra, sosteniendo un escudo aparecerá ante ti; inclínate ante él. Si eres de nuevo considerado digno, él se inclinará también. Desenvainará su poderosa espada e intentará atacarte. Usa el escudo. No dejes que tus pensamientos caigan en duda; ten fe de que el escudo no te fallará.

Si te las arreglas para desviar el golpe que pudo acabar con tu vida, el escudo y la espada se destruirán. La estatua se inclinará una vez más y te ofrecerá su propio escudo como compensación. Inclínate y toma su escudo. Una puerta de luz aparecerá sobre ti. Dirígete hacia afuera.

El escudo es el Objeto 156 de 538. Puede protegerte de cosas más peligrosas que una espada.

2 comentarios to “#156: The Holder of the Shield”

  1. Anónimo Says:

    Dude, estaba en el 90, y salte hacia el 156, y después, devuelta en el 91…-

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